Los ciudadanos españoles que más invirtieron el año pasado en el juego del bingo fueron los de la ciudad autónoma de Ceuta con 284.9 euros, seguidos por los habitantes de Aragón con 160 euros, los de Canarias con 156.1 euros y los de Madrid con 130.5 euros.
El Ministerio del Interior elabora todos los años el Informe Anual del Juego y en el correspondiente al año 2005 se informa que en ese período se invirtieron en ese juego más de 3.833 millones de euros, lo que significa un 0,5% menos que en el 2004.
Estas cifras corresponden a un gasto medio por habitante en el año 2005 de 86,9 euros, casi un euro menos que en el 2004, cuando cada habitante español invirtió 87,6 euros. Esta disminución es más considerable en Baleares, donde el gasto por jugador se redujo en casi un 12% y se situó solamente en 73,5 euros. En Cantabria, Cataluña, Madrid, Navarra, País Vasco, Comunidad Valenciana y en la ciudad autónoma de Melilla también bajaron las recaudaciones respecto a la venta de cartones de bingo por habitante.
En el 2005 fueron las salas de bingos de Madrid las que mejores ingresos presentaron (más de 778 millones de euros), por delante de las catalanas (561 millones de euros), de las andaluzas (553 millones de euros) y de las valencianas (516 millones de euros). Los bingos de Murcia fueron los que lograron recibir el mayor aumento de las recaudaciones (casi un 10% más que en el 2004), seguidas por los de Extremadura (7,9%), los de Canarias (6,9%), y los de Asturias (un 6,7%).


